A través de entrevistas diseñadas y realizadas por ellos mismos, los jóvenes han tenido la oportunidad de escuchar, aprender y reflexionar sobre realidades distintas a las suyas.
La iniciativa, en el marco de Territorio Voz, buscaba fomentar la empatía, el respeto y el reconocimiento de la diversidad. Los adolescentes prepararon preguntas, organizaron encuentros y recogieron testimonios que ahora les ayudan a comprender mejor los desafíos, alegrías y capacidades de otros colectivos.
“Te das cuenta de que no hay que juzgar por lo que ves, sino por lo que escuchas y sientes”. comenta Alvaro, participante de la actividad.
La actividad ha dejado una huella positiva en los jóvenes, que han aprendido que la curiosidad y la escucha activa son herramientas poderosas para romper estigmas y construir una sociedad más inclusiva. Para las personas entrevistadas, la experiencia también ha sido enriquecedora: sentirse escuchadas y valoradas por la mirada atenta de los adolescentes les ha proporcionado un espacio de reconocimiento y diálogo intergeneracional.
Desde las residencias visitadas destacan la importancia de este tipo de experiencias: “No se trata solo de aprender, sino de construir puentes entre generaciones y realidades distintas. Los adolescentes han demostrado que tienen sensibilidad, empatía y ganas de transformar el mundo que les rodea”, explican desde el equipo de la residencia de personas con enfermedad mental.
Con estas entrevistas, los jóvenes de Cobeña no solo han conocido nuevas historias, sino que también han aprendido una lección valiosa: la diversidad nos enriquece y escuchar es el primer paso para comprender y valorar la vida de los demás.
Seguimos en marcha en un camino de aprendizaje que ha sido posible gracias al apoyo de la Comunidad de Madrid -Juventud-.