Educación ambiental y la suerte de vivir en un pueblo

Este mes de febrero, en el Proyecto Puentes de intervención Social y Educativa con Infancia y Juventud, estamos incidiendo en la Educación Ambiental con distintas actividades.

Queremos trabajar por la sensibilización y conocimiento de los ecosistemas, motivando a los más jóvenes a que tengan una conducta y hábitos más sostenibles. 

Ya hemos empezado la construcción de un semillero de aula con material de desecho, en él cultivaremos aromáticas y seremos responsables de su cuidado y crecimiento. 

Hemos tenido, también, la visita de Jesús, agricultor y ganadero vecino de Cobeña, que acompañado de su hija Sabina nos explicó las diferencias entre plantar y sembrar, cuál es el proceso de crecimiento de la cebada, qué usos se le da al grano... Nos llevó a ver un terreno de siembra, donde los chicos y chicas se sorprendieron al ver la semilla abierta con el tallo emergiendo. Terminamos la visita, viendo los terneros propiedad de la familia, sólo teníamos una norma: no gritar; pero la excitación de dar de comer a los ternerillos hizo casi imposible poder cumplirla. 

No somos de Ciudad, tenemos suerte de poder extender la mano y dar de comer a un ternero, cruzar una calle y tocar la siembra, tener la visita de Jesús que nos cuenta desde la cercanía.

- ¡Cómo ha molado!

- O sea ¿qué de aquí sale la cerveza? 

- ¿Me puedo comer esta semilla?

- Ahhh ¿Cuándo huele mal es porque están abonando el campo? 

- Le estoy viendo las "tetas" a esa mama vaca. 

Es una suerte tener al alcance de nuestros sentidos todo lo que nuestro entorno nos ofrece.

Agricultura y ganaderia foto de grupo

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